Hace ya algún tiempo que el mejor periodismo abandonó a los periódicos. Más bien lo deshauciaron. Desalojado de su casa habitual, el viejo periodismo se vio obligado a ocupar los libros que, aunque siempre habían sido su refugio, en los próximos años se pueden convertir en la vivienda habitual. Sin duda ese traslado forzoso es una consecuencia del nuevo ecosistema del negocio de las noticias, generado por Internet, pero sobre todo por la gestión empresarial de los medios en los últimos años. Como explica David Simon, creador de series como The Wire, en una conversación con el periodista Pedro de Alzaga, “a alguien en Wall Street se le ocurrió que podía hacer más dinero publicando periódicos malos que publicando periódicos buenos, así que recortaron costes, redujeron la redacción y cubrieron menos asuntos para tener más beneficios”.
Cada vez se encuentran más libros de periodismo en las mesas de novedades de las librerías. Incluso alguna librería digital española ha abierto una sección para periodismo y periodistas. Se dan hasta casos de estudio: este año hemos visto como el veterano periodista Gay Talese ocupaba con su “Honrarás a tu padre”, un libro publicado por primera vez hace 40 años en Estados Unidos, un lugar destacado en las listas de libros más vendidos de no ficción en España.
Tres emprendedores han puesto en marcha Libros del KO (librosdelKO.com), una editorial que empezó a publicar en septiembre y ya tiene tres títulos en las librerías, realizan toda una declaración de intenciones en su página: “ Nuestro objetivo es sencillo: recuperar el libro como formato periodístico. Ya sea en pergamino, en papel o en digital. Creemos en las grandes historias contadas a otro ritmo. Sin prisas, sin limitación de espacio, sin necesidad de consultar obsesivamente el reloj de la actualidad”.
A todas estas iniciativas se suman las relacionadas con la edición electrónica. Vanity Fair y The New York Times, entre otros, comienzan a editar libros digitales breves aprovechando el conocimiento y, también, el material que ya ha sido publicado. No hay que alarmarse por esta nueva práctica. Entre otras cosas porque no es tan nueva. Muchos libros impresos en papel de más de doscientas páginas han nacido de crónicas mucho más breves. La ventaja de la edición digital es que se puede armar un libro en pocos días, mientras que la edición tradicional requiere plazos mucho más largos. Vanity Fair, por ejemplo, publicó un libro electrónico sobre las escuchas ilegales de News of the World el pasado 27 de julio, ocho días después de la comparecencia para declarar de Rupert Murdoch en el parlamento británico. El coste, tanto en tiempo de edición, como en precio (4 dólares), y por supuesto en distribución (un minuto o dos de descarga) son impensables para el sector editorial convencional. Un sector que, además, comienza a mosquearse con la irrupción de los medios de comunicación en su terreno. Stephen Rubin, presidente y editor de Henry Holt and Company, explicaba en The New York Times que “si estoy haciendo un libro sobre Rupert Murdoch y cuatro revistas están haciendo cuatro libros electrónicos sobre Murdoch, estoy compitiendo con ellas”. The New York Times editó un ebook sobre Wikileaks y The New Yorker otro sobre el 11S.
No cabe duda de que la edición de libros digitales con materiales publicados en periódicos o revistas puede ser una fuente de ingresos complementaria para las empresas periodísticas. Con la llegada a España de Kindle, el aparato que sirve para leer los libros que vende Amazon, El País y La Vanguardia ya han comenzado a vender libros breves. A partir de 0,94 euros se pueden comprar decenas de libros que los periodistas escribieron para el periódico y que ahora los periódicos recopilan en formato digital. También algunas editoriales como Random House Mondadori han optado por la publicación de textos periodísticos en libros breves. La editorial lanzó “Endebate”, una colección dentro del sello Debate compuesta por textos de alrededor de 10.000 palabras. Por el momento han publicado tres títulos de Olga Rodríguez, Manuel Lozano Leyva y Christopher Hitchens, que venden por sólo 1,59 euros.
Libros de periodismo originales y de calidad para leer en una sentada, puede ser un resumen de la actividad de Byliner.com, tal vez la apuesta más interesante en el sector editorial de libros digitales. Byliner, que comenzó a publicar el pasado mes de abril, es una editorial que pretende generar una red social en torno a “las grandes historias” del periodismo narrativo. Estas historias pueden tener entre 10.000 y 35.000 palabras y se pueden comprar en formato digital y, en algunos casos, en impresión bajo demanda. En ocho meses han publicado 15 libros. El primero lo firmó Jon Krakauer, conocido por Hacia rutas salvajes, y Amy Tan, la autora de El club de la buena estrella, ha publicado el más reciente.
Coincidiendo con la campaña de Navidad, FNAC, Casa del Libro y Amazon han puesto a la venta sus lectores digitales a precios que comienzan a ser razonables para muchos bolsillos. El de Fnac cuesta 129 euros, 10 menos el de Casa del Libro. Amazon vende el Kindle español por 99 euros. La oferta de aparatos puede hacer que se deba considerar a diciembre de 2011 como el mes en que los libros digitales comenzaron a popularizarse en España.
Por otra parte, los nuevos hábitos de lectura que genera Internet, donde es habitual que se salte de un texto a otro, sumados a la brevedad a la que acostumbran las redes sociales, pueden hacer que los libros cortos, cuidados, donde el lector recupera el gusto por el buen periodismo, tengan un público suficiente para mantener iniciativas editoriales y, sobre todo, que sirvan para que los periodistas puedan dedicar tiempo y algunos recursos a trabajar en sus historias. Como explicaban en el New York Times, el inconveniente para los autores que hoy trabajan para periódicos y revistas es que se perderán el placer de ver su trabajo impreso en papel.
Publicado en Lamentable.org

